Pekín se opone a la confrontación o sanciones como reacción al derramamiento de sangre en Siria o al contencioso nuclear con Irán y en lugar de ello aboga por el diálogo y el respeto a la soberanía, dijo el canciller china en una rueda de prensa durante el Congreso.
El ministro del Exteriores chino, Yan Jiechi, abogó este martes por una política de no injerencia en los conflictos del mundo, en el marco de la sesión anual del Congreso Nacional del Pueblo que comenzó en Pekín.
Con su auge como potencia económica aumenta también la responsabilidad de China en el mundo: pero en los últimos conflictos, la diplomacia china actuó con reserva y cautela, además de haber rechazado sanciones.
Pekín se opone a la confrontación o sanciones como reacción al derramamiento de sangre en Siria o al contencioso nuclear con Irán y en lugar de ello aboga por el diálogo y el respeto a la soberanía, dijo el ministro en una rueda de prensa durante el Congreso.
En los lugares donde se ven afectados también de forma concreta los intereses chinos, el ministro exigió a Estados Unidos o los vecinos asiáticos que respeten “los intereses centrales” de China, sus aspiraciones territoriales y sus derechos y señaló que China quiere solucionar las diferencias de forma pacífica.
Pese a las acusaciones de manipulación electoral en Rusia, Yan Jiechi felicitó también al nuevo presidente, Vladimir Putin, por una elección “sin fricciones”.
En cuanto a la crisis de deuda europea, el ministro se mostró convencido de que los europeos “tienen la capacidad y sabiduría” para solucionar sus problemas. China, dijo, ayudará “a su manera” y continuará su inversión en países de la Unión Europea y en deuda soberana de los Estados.
Yang Jiechi se mostró también optimista sobre las relaciones con Estados Unidos, que evolucionan “hacia adelante en lugar de hacia atrás”, tras la visita del futuro presidente fuerte de China, el actual vicepresidente Xi Jinping, a Washington.
En vista del posicionamiento estratégico más fuerte de Estados Unidos en la región Asia-Pacífico, Washington debe “respetar los intereses y las preocupaciones de China”. Y con respecto a las preocupaciones sobre el rápido ascenso económico y militar de China, el ministro se refirió a su papel como motor de crecimiento global: “¿Qué ocurriría si China creciera demasiado despacio?”
China aspira a una solución pacífica de las disputas territoriales con sus vecinos en el mar de la China Meridional. Las diferencias deben resolverse mediante el diálogo, señaló.
Las otras partes deben también “respetar los derechos chinos” dijo llamando a Japón a moderarse en la disputa con su país sobre la isla Diaoyu en el mar de la China Oriental y su controvertido pasado bélico en China.
Tras la cesión de Corea del Norte, que se mostró dispuesta a interrumpir sus test nucleares y de misiles y su enriquecimiento de uranio a cambio de ayuda alimenticia por parte de Estados Unidos, Yan Jiechi habló de “avances positivos” en el contencioso.
Las conversaciones a seis bandas entre Corea del Norte, su vecino del Sur, Estados Unidos, China, Japón y Rusia son un “mecanismo efectivo”, consideró. Sin embargo, no se sabe cuándo continuará el diálogo al
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