Las potencias occidentales toleran la compra de armas y su contrabando hacia el territorio de Siria para combatir al gobierno del partido nacionalista Baaz, reveló un representante de la oposición política en el exilio, quien habló en el contexto de una reunión de representantes oficiales de unos 60 países que constituyeron el autodenominado Grupo de Amigos del Pueblo Sirio, que se reúne en Túnez.
En una entrevista con la agencia británica Reuters, un dirigente opositor que habló a condición de mantener el anonimato afirmó que "estamos recibiendo armas defensivas y ofensivas. Llegan de todos lados, incluidos las potencias occidentales, y no es difícil pasar todo a través de las fronteras".
Los exiliados intentan enviar armas antiaéreas y antitanques para los rebeldes del llamado Ejército Sirio de Liberación –una agrupación que se ha atribuido atentados terroristas en varias ciudades del pís– y tratan de introducir clandestinamente a militares retirados al territorio de ese país del Medio Oriente, con el fin de coordinar una ofensiva militar contra el régimen del presidente Bashar Assad.
Esta es la primera confirmación de las fuerzas antigubernamentales sobre la introducción clandestina de armas para derrocar al presidente Assad y se difundió el mismo día en que la televisora rusa Russia Today y un oficial de las fuerzas armadas de ese país europeo, Leonid Sazhin, dieron a conocer que el Ejército Sirio de Liberación recibe pertrechos militares desde las naciones vecinas, Líbano, Turquía e Irak (esta última nación, base de unos 100 mil soldados estadunidenses hasta diciembre pasado).
La revelación del opositor sirio fue hecha mientras que los ministros de Relaciones Exteriores y los emisarios de 60 países reconocieron como "representante legítimo", democrático y pacífico al llamado Consejo Nacional Sirio, la organización política creada el año pasado en Turquía con miras a unificar a los grupos contrarios al partido Baaz y a Assad.
Con Estados Unidos y la Unión Europea a la cabeza, el Grupo de Amigos del Pueblo Sirio fue formado de acuerdo con el mismo modelo que llevó a la integración del grupo de contacto con los opositores libios, en abril de 2011, y que finalmente propició la intervención militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y el derrocamiento y el posterior asesinato de Muammar Kadafi, en noviembre pasado.
El canciller de Arabia Saudita, Saud Faisal, declaró a los medios de comunicación que es una "excelente idea" dotar de armamento a los militantes antigubernamentales de Siria, "porque necesitan protegerse" de la embestida del régimen. Los atentados terroristas y ataques de sectores de la oposicón siria han costado la vida a centenares de personas.
No todos los grupos de la oposición siria forman parte de la campaña terrorista y militar apoyada por Washington y sus aliados. El llamo “grupo de amigos de Siria”, está conformado en realidad por países cuyos gobiernos presionan por la intervención militar contra esa nación y promueven sanciones en Naciones Unidas.
Catar y Túnez propusieron la organización de una fuerza militar árabe para el mantenimiento de la paz y la seguridad en Siria, pero la sugerencia no fue debatida ni aprobada en la declaración final, que demandó al gobierno de Damasco un "cese inmediato de toda forma de violencia" contra la población civil y los militares disidentes.
Afuera del hotel sede del encuentro, al que asistió la jefa de la diplomacia estadunidense, Hillary Clinton, decenas de personas se manifestaron con pancartas y consignas de rechazo al "congreso de los enemigos de Siria y de la nación árabe", favorable a los "intereses estadunidenses y sionistas".
Fuente: La jornada
