12 enero 2012

La muerte del periodista frances en Siria puede ser parte de las operaciones clandestinas de inteligencia occidental

Un camarógrafo de la televisora France 2 se convirtió en el primer periodista occidental muerto en el levantamiento que lleva ya 10 meses en Siria, despues de recibir el impacto de varias granadas que cayeron cerca de él durante un viaje auspiciado por el gobierno a la ciudad de Homs.

El presidente sirio Bashar al Assad afirmó ante decenas de miles de partidarios reunidos en Damasco que vencerá el “complot” urdido -según él- contra su régimen, contestado por una revuelta violentamente reprimida, sobre todo en Homs, donde murió un periodista francés.

Las autoridades sirias afirman que enfrentan un complot occidental, debido a sus posturas antiimperialistas y su intención de garantizar la estabilidad en la región, según señalan la guerra política contra esa nación utiliza como herramienta la manipulación mediática

“Estados Unidos y los europeos han llegado a la conclusión de que la mejor forma de doblegar a Siria es a través de las sanciones económicas”, declara el gobernador del Banco Central sirio, Adib Mayaleh. El hecho de que los países árabes estén a punto de sumarse al cerco económico no cambia su percepción. “Se han convertido en instrumentos de americanos y europeos”, aduce desestimando el aislamiento de Siria.

“El pretexto (de occidente) es que se trata de sanciones contra el régimen, pero el efecto lo sufre la población”, asegura. “El boicot a las exportaciones de petróleo ha reducido nuestros ingresos de divisas y eso nos impide importar productos básicos como azúcar, harina o medicinas”, explica.

“Es estúpido pensar que se castiga al régimen, cuando éste paga el salario de una cuarta parte de la población activa, financia las infraestructuras y subvenciona a los agricultores”, concurre Jihad Yazigi, editor del boletín económico The Syria Report. Este economista independiente se refiere a las sanciones generales, no a las que tienen por objetivo personalidades concretas del régimen. “Si disminuyen los ingresos, el Gobierno recortará los gastos y no va a hacerlo en la partida militar sino en la social y las infraestructuras”, explica.