16 enero 2012

El núcleo duro del poder imperial en el Golfo

Entrevista al académico Adam Hanieh sobre la economía política del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG)

Clase y capitalismo en el Golfo

por Ed Lewis * / New Left Project

Ed Lewis: En tu opinión, los seis países del Consejo de Cooperación del Golfo –Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Bahréin y Omán– constituyen el núcleo duro de la economía y la política de Oriente Medio, pero no únicamente por sus vastas reservas de petróleo. ¿Cuál es entonces, a tu juicio, el motivo por el que los Estados del Golfo han llegado a ocupar esta posición central?

Adam Hanieh: En esto intervienen varios factores. En primer lugar, por supuesto, está la cuestión del petróleo. Las reservas de petróleo y gas del Consejo de Cooperación del golfo (CCG) figuran entre las más importantes del mundo. Hay estimaciones divergentes –y la evaluación de las reservas de petróleo es un asunto muy controvertido–, pero una cifra muy citada indica que el CCG detenta del 40 al 45 % de las reservas probadas de petróleo en el mundo y el 20 % de las de gas. En estos momentos representa cerca del 20 % de la producción mundial de petróleo. Dada la importancia crucial de los combustibles fósiles –como fuente de energía y como materia prima para la industria petroquímica–, la región adquiere un peso fundamental en los patrones de acumulación de la economía mundial.

Un factor asociado es la enorme cantidad de capital excedentario acumulado en la región a raíz de las ventas de crudo, gas y productos petroquímicos. Estos “petrodólares” constituyen un elemento clave del desarrollo de la arquitectura financiera global. No se trata de un aspecto nuevo; en la década de 1970, los flujos financieros procedentes del Golfo fueron un componente fundamental del desarrollo de los mercados de eurodólares (depósitos en dólares estadounidenses en bancos de fuera de EE UU) y del apoyo a la compra de bonos del Tesoro de EE UU. De este modo, los petrodólares desempeñaron un papel clave en el apuntalamiento de la hegemonía del dólar y en el mantenimiento de los desequilibrios financieros internacionales que han caracterizado el mercado mundial en las últimas décadas. De este modo, la rápida financiarización de la economía mundial se basó en parte en la integración del CCG en el mercado mundial y sus circuitos financieros.

Esto significa que el modo en que ha evolucionado el mercado mundial a lo largo de las últimas décadas, con el desarrollo de complejas cadenas de producción que abarcan desde la fabricación de bienes en zonas de bajos salarios hasta la venta de productos en los países capitalistas avanzados, depende en buena parte tanto de la producción de mercancías en el Golfo como de sus excedentes financieros. En este sentido, la naturaleza de clase y la estructura del Estado en la región del CCG se han configurado paralelamente al desarrollo del mercado mundial capitalista y en estrecha relación con el mismo.