27 diciembre 2011

James Petras: los imperialistas dividen a los pueblos racialmente, étnicamente, religiosamente, y ellos terminan capturando el poder para el imperio.

El Profesor, politólogo y analista político internacional, James Petras, analiza semanalmente la coyuntura política mundial desde EEUU en contacto telefónico con CX36 Radio Centenario de Montevideo, Uruguay.

En Esta oportunidad James Petras analiza los levantamientos “supuestamente” Progresistas que son destacados en Rusia, Siria y como antes pasó en Libia.

ENTREVISTA:

Chury: Oyentes, estamos en el panorama internacional de los lunes, como siempre en el campo del análisis que lo hacemos a través de James Petras a quien ya le estamos deseando que haya pasado muy bien las fiestas navideñas y le damos la bienvenida por aquí. Petras, ¿cómo estás?

Petras: Estamos muy bien, disfrutamos un buen asado de puerco ayer por la Navidad, con un buen vino también entonces estamos contentos.

Chury: Pero eso está muy completo Petras, claro que sí. Petras, ha tenido realmente mucho éxito, no digamos éxito sino repercusión, esa suerte de profecía que el otro día hacías en materia económica, política y social para el 2012. Pero te dejo ahora desarrollando aquellos temas que en este momento estás preparando.

Petras: Primero quiero saludar a los oyentes para que tengan un año nuevo con buena salud, con mucho amor y también que haya una buena lucha para recuperar la vida buena.

En primera instancia quiero comentar sobre estos movimientos que aparentemente reciben mucha publicidad, que se nota en los medios oficiales como algo progresista. Hablo de los movimientos de protesta en Rusia, hablo de los levantamientos con una base de masa en Siria y hemos visto algo similar en Libia.

Ahora, hay toda una historia que podríamos citar, donde los países imperialistas fomentan estos movimientos. Típicamente la izquierda y los sectores progresistas siempre piensan en un ataque directo del imperialismo a partir de las compañías petroleras o a partir del ejército y una conquista simplemente por la fuerza desde arriba y desde afuera.

Pero en los últimos tiempos debemos notar otro fenómeno que es el estímulo del descontento y el aprovechamiento de algunas reivindicaciones positivas pero que la meta no es mejorar la vida, no es por ejemplo instalar una democracia. Y eso lo llamo yo el antiimperialismo de los tontos porque confunden un ataque con banderas progresistas con lo que realmente representa.