Verbitsky cuestiona la ley antiterrorista a la que dio media sanción Diputados.
Para el mencionado organismo, el proyecto de legislación antiterrorista utiliza conceptos tan abiertos e imprecisos que “hacen posible la aplicación de estos agravantes a la gama de figuras penales típicamente utilizadas para la criminalización de la protesta social: en la persecución de resistencias a desalojos, cortes de vías de circulación o simples actos de protesta en el espacio público”.
Tanto el CELS como otras organizaciones y particulares que se oponen a este proyecto de ley destacaron su preocupación frente al establecimiento de medidas de carácter penal que puedan vulnerar derechos fundamentales, a fin de cumplir con las exigencias de organismos internacionales.
Según indicaron, esta iniciativa se ubica dentro de las perspectivas que, en ocasiones, “bajo el pretexto de luchar contra los ‘nuevos’ enemigos de la seguridad (que abarcan prioritariamente al narcotráfico y al terrorismo), incluyen respuestas fuertemente punitivas a problemáticas políticas, económicas, sociales, de salud pública o medioambiental. El diagnóstico de ‘las nuevas amenazas’ suele extenderse sin matices sobre la región, a través de propuestas que desconocen particularidades de la situación del delito de cada país, así como el marco normativo interno”.
"Si esto se aplica va a traer muchas complicaciones", vaticinó Verbitsky, ante la posibilidad de que el proyecto sea votado en el Senado y se convierta en ley. Particularmente cuestiona la reforma del inciso 5 del artículo 41 del Código Penal, "que establece en forma inapropiada un incremento al doble" de las máximas y las mínimas de todos los delitos si se cometieran bajo la figura del terrorismo.
Para Verbitsky, "es la misma técnica que se usó en el 2004 por la presión de Juan Carlos Blumberg", padre del chico secuestrado y asesinado Axel Blumberg, y sostuvo que "es una pésima técnica legislativa que carece de racionalidad". Según dijo, "es absurdo agravar" la pena de todos los delitos por la posibilidad de que estén vinculados al terrorismo porque crea un desequilibrio en el Código Penal, donde estos hechos "pueden terminar teniendo penas más altas que delitos más graves".
En ese sentido, calificó de "matete jurídico" el proyecto que permitirá además dictar prisiones preventivas eternas por delitos leves por estar relacionado con el terrorismo. "La ley debe ser clara y precisa, pero en este caso se habla de 'delitos destinados a aterrorizar a la población', lo cual es de una amplitud aterrorizante. Y además nos preocupa el contexto de este proyecto porque es una exigencia del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) bajo la amenaza de excluir a la Argentina" de ese organismo, dijo el titular del CELS.
