06 septiembre 2010

@SantiagoBlue79 le responde a Clarín

Respuesta de  Santiago Pappolla @SantiagoBlue al diario Clarín, publicada originalmente en el Blog de @la_pipi,  puesto que Clarín, le negó oportunamente el derecho a réplica a Santiago.


Clarín puso en escena al personaje pero le vedó la palabra a la persona. En defensa de la libertad de expresión PARA TODOS, lo que sigue es la voz de Santiago. @la_pipi
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Contenido del e-mail enviado a Carta de lectores, cuyo acuse recibo llegó el sábado 4 de septiembre de 2010 a las 16:52:47 firmado, de forma automática por Osvaldo Pepe, secretario de Redacción de Clarín, Editor jefe de Cartas al País y de Lectores.


Esa necesidad de desviar el eje en detrimento del profesionalismo

Sra. Directora:

Día a día todos los ciudadanos podemos observar de qué manera el Grupo Clarín manipula la información para correr el eje según su deseo editorial. Sin embargo, la cuestión se dimensiona de manera más concreta cuando uno mismo es utilizado por este medio para sus intereses espurios.

La Presidenta de la Nación abre su cuenta @CFKArgentina en Twitter pero esa no es la noticia, sino que la noticia es que entre la lista de personas a quienes sigue, aparecí yo, el anónimo @SantiagoBlue79, caracterizado como “personaje misterioso” (Clarín, 3/09/10) cuando en mi perfil muestro mi nombre, apellido y foto.

De más está decir que ha sido un honor para mí ser, por pura casualidad, seguido por Cristina Kirchner; mas es una pena que el Grupo Clarín, en su afán de correr el eje constantemente, se sumerja desesperadamente en Google para obtener información de relleno cuando tranquilamente pudo haberme enviado un tweet -como lo hizo Página 12- consultándome, algo bastante habitual cuando se pretende hacer Periodismo así, con mayúscula. Por otro lado, invitar a los followers a dar información sobre mí, resuena a práctica de picana cordial que invita a “cantar” la melodía que se pretende escuchar.

¿Quieren saber quién soy? Lamento correr el hitchockiano velo que su diario me impuso: mi biografía no tiene demasiado para contar. Tengo 30 años. Soy padre de una nena de 11 años. Efectivamente fui candidato en mi distrito por el Movimiento Lautaro. Ejerzo la docencia de la Filosofía hace un par de años. No percibo dinero del Estado más que mi sueldo docente y milito en el campo nacional y popular desde los 14 años.

Finalmente, Clarín pregunta: ¿un joven K? Y yo respondo: Sí, soy un joven que apoya el modelo de país comenzado por Néstor Kirchner y profundizado por Cristina Fernández de Kirchner. Y nos somos pocos, por más que les pese.

Asimismo aplazo a los editores a publicar la nota en su totalidad y esencia en la próxima edición, de lo contrario me veré en libertad de hacerlo en cualquier otro medio.

Santiago Pappolla

Hoy gasté $6.50 en 700 grs. de papel (PRENSA) que, según la primera página, es un medio que pretende ser “un toque de atención para la solución argentina de los problemas argentinos”.

De más está decir que esta transacción no la hice por creer en su pretensión, sino para confirmar que el derecho a réplica es algo que está vedado para el común de la gente. Sin embargo, el comentario que el editor Osvaldo Pepe (opepe@clarin.com) hace con respecto a la carta “Bárbaros, las ideas no se matan…” expresa, con pequeños cambios de roles, mi propio sentir ante la privación de mi legítimo derecho a réplica.

EL COMENTARIO
Un "apretador serial", al desnudo.Versión de Santiago Pappolla del original de Osvaldo Pepe

De a poco, los
ciudadanos, nos vamos animando. Y empezamos a denunciar privadamente la actitud de hostigamiento de quienes, aferrados a las versiones más primitivas del clarinismo, se meten en google no para investigar, sino para ejercer la "cultura del apriete", ese cierto aire de familia con los mensajes mafiosos.

Lo significativo es que a esos defensores de la libertad de prensa no les interesa la polémica pública a través de esas páginas, que dicen que siempre es bienvenida, sino la insistencia en tergiversar y provocar desde risa, hasta miedo y fatiga de ánimo en los ciudadanos críticos. Resulta llamativo que todos esos ciudadanos hayan coincidido en señalar un nombre en particular (Diario Clarín). Hay otros "mensajeros" por el estilo, pero menos insistentes. No es novedad para un militante, quien casi a diario recibe de este "polemista espontáneo" diatribas de escaso ingenio, como si fuera el delfín de una estrategia comunicacional de matriz pluralista.

Por cierto, no es original: ya hace rato opera el ejército de periodistas independientes a sueldo, estimulados desde una influyente oficina empresarial desde donde luego hubo de abrirse una senda similar en el llamado "estamos en guerra" de Magnetto, convocando a cenar a las pandillas intolerantes con lo que llaman "el discurso oficial". Ha de ser tremendo esto de no soportar la opinión ajena y encima tener que esforzarse en disfrazarla de absurda gesta épica. Es necesario aclarar que el editor del 03/09/10 a las 19:41, hasta ahora anónimo "apretador serial", podría estar usurpando el buen puesto de trabajo y honor de un periodista, dado que la nota no lleva firma. Sea quien fuere, prima facie, lo que hace no parece un delito, aunque tampoco anda por la vereda de los comportamientos dignos.

Yo, Santiago Pappolla, es la primera vez que decido utilizar el discurso clarinista como boomerang discursivo. Y no me agradezcan el coraje civil: no son tiempos para ejercer la resignación del silencio.


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