26 mayo 2010

La corresponsal y el tragasables

por Anibal Fernández

En las ediciones del martes y miercoles pasado del prestigioso El Pais, de Madrid, su corresponsal en Buenos Aires, Soledad Gallego Díaz encabezó sus crónicas poniendo énfasis en las divisiones políticas que habrían opacado los actos del bicentenario. "El elevado grado de confrontación política ha impedido hasta el último minuto que las fiestas se celebraran con un mínimo sentido de unidad", escribió la cronista.  Seguramente la corresponsal no se "contaminó" con el clima reinante en los muchos millones de personas que colmaron el Paseo del Bicentenario y adyacencias y se limitó a leer en Clarín y La Nación la importancia superlativa que le asignaron a la reapertura del Colon, olvidando,por ejemplo, el Centro Cultural del Bicentenario.  Doña Soledad no debe ser uno de esos corresponsales que desde sus lujosos departamentos, baratos para los que pagan en euros, se limitan a "levantar" de Clarín las noticias y envian a sus redacciones despachos sesgados por los intereses empresarios del "gran diario argentino".  Por lo demás parece medirse con parámetros distintos a sus jefes de la redacción madrileña que en la edición de hoy no consideran "elevado grado de confrontación política", los dichos del portavoz del Partido Popular en el Senado, Pio García Escudero quien ayer en plena sesión le dijo en la cara al presidente del Gobierno, José Luis Zapatero que " ya no ofrece otra imagen que la de un boxeaqdor grogui" y peor aún: " ha quedado usted reducido a un tragasables(sic)".