20 abril 2010
Reinaldo Bignone, el último presidente de la dictadura, fue condenado a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad
El Tribunal de San Martín condenó a Reinaldo Bignone a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad cometidos en Campo de Mayo durante la dictadura y le revocó la prisión domiciliaria. Junto al dictador son sentenciados otros seis represores. Todos deberán cumplir la condena en una cárcel común .
Estela de Carlotto: “Hoy nos vamos muy conformes”
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, aseguró esta tarde que fallo del Tribunal de San Martín que dictó la condena de 25 años para el represor Reynaldo Bignone fue “ejemplar”. “La justicia a veces tarda pero llega y eso es importante”, agregó.
“Hay 114 casos de condenados hasta ahora es un ejemplo muy fuerte”, dijo la Presidenta al terminar la lectura del fallo. “Vamos haciendo el camino. Mientras avancemos vamos haciendo el camino y hoy nos vamos muy conformes”, dijo Carlotto.
“Lo de hoy nos hace dar más fuerza para seguir luchando”, agregó y señaló que no es “un ex presidente condenado” sino, “un canalla que estaba usurpando el poder por lo tanto era un delincuente que debía ir a la cárcel”.
“La condena de los 25 años fue ejemplar, hoy es un día muy bueno para todos los argentinos. Los que estamos acá representamos al resto del país, donde en otros lados del país están viviendo otros juicios”, concluyó.
El ministro de Justicia Julio Alak: "La condena a Bignone es otro "acto de justicia ejemplar"
El ministro de Justicia, Julio Alak, dijo esta tarde que "la condena al último presidente de la dictadura, Reynaldo Bignone, es otro acto de justicia ejemplar porque se trata de uno de los más sangrientos representantes del genocidio ocurrido en el país entre 1976 y 1983".
"Campo de Mayo, donde Bignone condujo las atroces prácticas criminales de la represión ilegal, fue, junto a la Escuela de Mecánica de la Armada, uno de los dos centros clandestinos de detención más grandes del régimen militar”, agregó el ministro.
Asimismo, celebró "la decisión del tribunal de condenar al represor, que fue segundo jefe de Campo de Mayo, a purgar condena en una cárcel común”.
En ese sentido, Alak consideró que el juicio y el castigo a Bignone "es un nuevo paso gigantesco en el camino de la búsqueda de verdad y justicia abierto por la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, impulsada por este gobierno a partir de la decisión indeclinable de terminar con la impunidad en la Argentina".
El Tribunal Oral Federal N°1 de San Martín halló al ex dictador y a otros seis imputados culpables de delitos de lesa humanidad contra 56 personas entre 1976 y 1978.