Anoche haciendo zapping, encontré el programa de TVR en el que participaba como invitado Martín Caparros, pude ver un par de informes y apenas mal digerir, los forzadamente rebuscados, comentarios de este pavo real desplumado, en que ha devenido Caparros.
"Implacable", despatarrado en el sillón y con esa cara de guachito sobrador, una cara de esas que a uno le dan ganas de borrar de una trompada certera, el cebado literato se dedico a subrayar metódicamente, cuan lejos estaba su intelecto, de coincidir con ninguna cosa que a su vista desplegaran los conductores del programa.
Su discurso y actitud estuvieron ferreamente dirigidos a demostrar, que su egregio pensamiento está mucho mas allá de toda esa "mise en escene" llamada realidad, que si bien puede afectar en sus avatares a 40 millones de argentinos, a el le chupa un huevo, porque está en otra cosa, que ni el publico ni los conductores pueden siquiera intuir, porque se halla en unas alturas que exceden al comun de los mortales.
Apagué el televisor y la sensación de que todo parecía mas patético y gris de lo acostumbrado se hizo un presencia pastosa, imperceptiblemente una estela de escepticismo y mala onda se había instalado en el living de mi casa.
Y recordé como hace algún tiempo me toco leer con asco, ciertos juicios vertidos por esta especie de “Rey Midas” al revés que todo lo que toca lo convierte en mierda, sobre la Revolución Cubana, con motivo de celebrarse su aniversario en el año 2007.
Decía Caparros entre otras cosas:
"es puro pasado: el recuerdo de lo que iba a ser y nunca fue del todo. Sí fue, durante años, el ejemplo para muchos miles que confiaron en que si aquellos muchachos lo habían hecho, otros podrían hacerlo también: el modelo de vanguardia esclarecida y armada para la toma del poder en Latino américa–uno de los grandes fracasos políticos de la segunda mitad del siglo XX– le debe todo a Cuba."
"... la decepción de la revolución cubana es mi decepción. Yo también estuve ilusionado, y por eso me ataca esta tristeza cada vez que veo esas imágenes del 1 de enero de 1959, hace cincuenta años, cuando todo era posible todavía. Pero trato de pensarla más acá de emociones... ...Un grupo de personas que disfruta de cantidad de bienes que los demás no tienen: contra ese tipo de injusticia ganaron los Castro Ruz, hace cincuenta años, una guerra. "
Si, tal cual, a este ex muchacho al que le sobra aeropuerto y le falta mucha calle y mucho conurbano, toda cuestión relativa a la luchas populares por su emancipación, le parecen montajes cazabobos, en los que la mayoría de los incautos caen ineluctablemente, presa de su falta de lucidez.
Caparros no solo no entiende el peronismo, ni la historia argentina, ni el motor de la necesidad que impulsa a los desposeidos a salir de la miseria y la indignidad, sino que tiene el tupé de erigirse en diseccionador de la Revolución Cubana, dejando bien clarito para el lector : que si el no hubiese estado tan ocupado escribiendo boludeces para revistas extranjeras, el mismo la hubiera hecho mejor.
Dejate de joder , Caparrros vos no aguantás ni 10 minutos de bloqueo. Para que sirve en una revolución, un tipo que se pasa media hora delante del espejo produciendose los bigotes, antes de salir a la calle.
A estas alturas resulta vano interrogarse acerca de porque este hombre hace eso, si acaso porque le va mal, acaso porque está preocupado por el rumbo del país.
No se comprende si cuando desata su furia nihilista desde el Olimpo del purismo pequeñoburgues, lo hace por vanidad, por narcisismo, o por un insano rencor irracional hacia todo aquello que ha escapado a los autoprofetizados y deseados apocalipsis que la historia postergó y que tanto le complican el personaje.
Quien sabe, el hecho cierto es que la globalizacion neoliberal fracasó, la historia no se acabó, y mas que nunca están vigentes los paradigmas de la lucha por la Liberación Nacional y Social de la Patria Latinoamericana, ¡que horror! y ahora de que nos disfrazamos.
Los que apostaron a pleno al fin de la historia, quedaron mal parados y a medio viaje en su carrera de “profetas vanalizadores”. “La Voluntad” y “La Utopía” decididamente no han muerto, con lo cual otra vez la chusma tomara las calles y los protagonismos serán otros, vos ya estas viejo y eso no te gusta mucho.
Los privilegios sociales obtenidos como cronista de la debacle, no los queres renunciar en nombre de nada, entonces te sentís mas hermanado con excrecencias del tipo de Lanata o el Turco Asis.
Ya a esta altura de la "soiree" con un poco de mala leche y utilizando esa vieja regla de tres que dice que a los “pingos” se los cala en la pista, se podría sospechar, que el espíritu de tu libro “La Voluntad ” contenía larvado una especie de “Nunca Mas” al revés, donde la moraleja sería algo asi como que eso le pasó a esa gente por voluntaristas y boludos, idiotas utiles funcionales, a vaya a saber que oscuro titiritero.
Quien sabe, en todo caso, el autor de “La Voluntad” que una vez la jugara de “enfant terrible” se le ha caido el enfant y lejos de tener los huevos para ser terrible, solo hace méritos para convertirse en bufón de las tertulias de “intelectualidad” progre y si se puede, provocador de ocasión, eso si, siempre funcional a la derecha latinoamericana, casualidad o destino, ¿quien lo sabe?. al fin y al cabo hay tanto angel caido dando vueltas.
Caparros, un tipo racional como vos, ya habrá reflexionado acerca de aquel discepoliano "da lo mismo ser derecho que traidor". me imagino que vos corregirías, "no da lo mismo, depende del mercado."
En suma, no por convicción, sino por resentimiento y egolatría deviniste Gorila y anticomunista,
Y dale nomas, quien te dice, mirando bien, a la Argentina le anda faltando un Vargas LLosa, todavía no te atreves, pero ya notaste, que a Aguinis no le da el "pinet".
No te calentes, que después de tus fervientes declaraciones anticastristas siempre te estará esperando un buen vuelto en Miami.
Loboalpha
Loboalpha
