19 marzo 2012

Mikis Theodorakis a la opinión pública internacional: la verdad sobre Grecia

Un complot internacional está en curso, con el objetivo de llevar a término la destrucción de mi país.

por Mikis Theodorakis

Este llamado ha sido lanzado por Mikis Theodrakis el domingo 12 de febrero de 2012, con ocasión de la gran manifestación de la plaza Syntagma en Atenas, durante el debate parlamentario sobre la adopción del nuevo Memorándum impuesto por la troika (Comisión Europea, Banco Central europeo, y el FMI) a Grecia. Cuando Theodorakis, 86 años, y Manolis Glézos, 90 años, pidieron a los policías de la unidad especial anti-motines MAT poder dirigirse a la multitud desde las escalinatas del Parlamento, la única respuesta de estos últimos ha sido un disparo tupido de gases lacrimógenos que parecía una tentativa de asesinato. He aquí como se trata en este país "entroikizado" a los hombres que, en Japón, serían como "tesoros vivientes".

Un complot internacional está en curso, con el objetivo de llevar a término la destrucción de mi país. Los atracadores han comenzado en 1975, con el blanco de la cultura griega moderna, después han continuado la descomposición nuestra historia reciente y de nuestra identidad nacional y hoy intentan exterminarnos físicamente mediante el desempleo, el hambre y la miseria. Se el pueblo griego no se subleva para pararlos, el riesgo de desaparición de Grecia es bien real. Yo lo veo llegar en los próximos diez años. El único elemento que va a sobrevivir de nuestro país será la memoria de nuestra civilización y de nuestras luchas por la libertad.

Hasta 2009 la situación económica de Grecia no tenía nada muy grave. Los grandes males de nuestra economía eran los gastos inmoderados para la compra de material de guerra y la corrupción de una parte del mundo político, financiero y mediático. Pero una parte de la responsabilidad incumbe a los estados extranjeros, de los cuales Alemania, Francia, Inglaterra y los EEUU que ganaron miles de millones de euros a expensas de nuestra economía nacional vendiéndonos todos los años el material de guerra. Esta sangría constante nos ha devastado y no nos permitió más seguir avanzando, mientras que era fuente de enriquecimiento para otros países. Se puede decir lo mismo por el problema de la corrupción. Por ejemplo, la empresa alemana Siemens tenía una rama especial encargada de corromper a los griegos, con la finalidad de colocar mejor sus productos en el mercado griego. De este modo el pueblo griego ha sido víctima de este dúo de predadores, alemanes y griegos, que se enriquecieron a expensas de Grecia.

Es evidente que estos dos grandes males habrían podido ser evitados si los dirigentes de los dos partidos políticos pro-norteamericanos no hubieran infiltrados por la corrupción. Esta riqueza, producto del trabajo del pueblo griego, fue así drenada a las cajas fuertes de los países extranjeros. Los políticos han intentado compensar esta huída de capital recurriendo al endeudamiento excesivo que a desembocado en una deuda pública de 300 millardos de euros, es decir, 130% del PBI.