12 diciembre 2011

¿Quo Vadis Ollanta Humala?

Ollanta Humala: Un giro pragmático peligroso

por: César Zelada | Diario Los Andes

La abrupta renuncia de Lerner es una expresión del impase de la crisis política en Cajamarca. La procesión lo llevaba por dentro (él nunca quiso el premierato). Entonces, la dimisión sería producto de una serie de factores acumulados: Desorden de los ministros (con declaraciones “inorgánicas”), deficiencia en la lucha antinarcotráfico, caso Chehade y congresistas corruptos como robacable, conflictos sociales, etc. Y aunque en su carta de renuncia alega que ya cumplió con la primera etapa del gobierno (dar confianza al empresariado), al parecer, la declaración de que los policías no deben votar (una medida que expresa una tendencia bonapartista), aunado al manejo del caso Conga fue algo que no pudo soportar.

Y en efecto, la forma de cómo enfrentar Conga parece que define un antes y un después en el liderazgo de Lerner. Al parecer, la corriente moderada, bajo la dirección del ex premier (ex director de CEDAL, fundador del grupo Basadre, ex militante de izquierda en la UNI, etc.), apostaba por una salida más negociada, dialoguista, en el caso Conga, mientras que la corriente conservadora liderada por Villafuerte y Valdés (ex - Tnte. crl, instructor militar, etc.), apostaban por la mano dura (aunque en el conflicto de Andahuaylas fue Valdés el negociador).

De ser esta decisión una cuestión personal, pues, afirmaría la tesis de cansancio y falta de liderazgo ministerial de Lerner. De hecho, en su carta, Lerner, habla de que es necesario “hacer unos ajustes y de reelaborar una nueva estrategia general de gobierno”.

De lo contrario, ¿Cuánto tiempo habrá reflexionado Ollanta este cambio de política? No sabemos. Pero si podemos decir que existía mucha presión bajo un contexto político muy complejo y explosivo, dónde incluso se avizora un conflicto bélico con Chile (que acaba de asumir la presidencia pro tempore de la CELAC), se respiran hechos conspirativos como el de Cañete y descontento policial fuerte (por el recorte del presupuesto, el voto), así como rumores de movilizaciones manipuladas por la derecha para los próximos días para mantener el viejo Estado burocrático apro-fujimorista.

Así las cosas, aun esperando el cambio del resto de ministros (que puede variar en la caracterización), la elección de Valdés se puede entender como una concesión a la presión de la derecha (Aldo M aplaudía la gestión de Dancuart), pero más que eso como una forma más pragmática, compacta, ejecutiva, de tener gente de su entorno de confianza, para poder superar el desorden en el gabinete ministerial y llevar a cabo la Hoja de Ruta.

En verdad, el giro pragmático siempre es una tendencia en la dinámica del movimiento. Ollanta puede pensar que frente a tanto “dialogo y concertación con la izquierda sectaria (Patria Roja, MTL, Patria Libre), infructuoso”, es hora de cambiar la política. Que frente a tanto caos es necesaria una mano dura para poner orden en Cajamarca, La Libertad, caso Artemio, Narcotráfico, Inseguridad ciudadana, Corrupción, etc.

“…el sector militarista del gobierno ha triunfado y esto podría causar una real crisis de gobernabilidad”, declaró Sheput. Mulder habla del fracaso del gabinete. Pero en verdad, lo que ha fracasado con la salida de Lerner es la política de la concertación nacional impuesta por la “derecha achorada” (a decir de Tafur). Y es que esta Concertación es como el agua y el aceite.

Valdés, formado en el ejército, empresario y ex candidato por el movimiento regional Recuperemos Tacna, es más pragmático en el tema de los conflictos sociales. No le temblará la mano a la hora de reprimir, pero apelará al diálogo primero. De hecho, Gregorio Santos, acaba de declarar en contra de la designación de Valdes.

Todavía no se sabe si habrá un cambio total del gabinete. Pero al parecer, Otárola asumiría el Ministerio del Interior, mientras que Descalzi y Caillux parecen ser inmutables. Pero Valdes pone en cuestión la viabilidad de las carteras de la Mujer, Ambiente, Justicia y Trabajo, cuyos líderes tuvieron varios traspiés.
¿Cuál es la perspectiva para Valdes? Como decimos anteriormente, de imponerse un gabinete pragmático y conservador, pues, mayor será la confrontación y polarización, que solo logrará aislar al presidente. AIDESEP, Frentes Regionales, Movimientos indigenistas y ecologistas en el sur, etc. se unificarán tarde o temprano. En Lima salieron a movilizarse cerca de 800 ciudadanos bajo consignas ecologistas. El tema agua es un tema de vida.

Es probable que si se impone el Estado de emergencia (aunque en las provincias sin emergencia los maestros han salido a protestar en el Paro de 48hrs), el gobierno quiera avanzar en su política bonapartista. El problema es que para el éxito de esta política debe haber concesiones al pueblo y un discurso de enfrentamiento contra la oligarquía como hizo Velasco en los 70s. De lo contrario, tarde o temprano, el pueblo volverá a rebelarse.

Valdes acaba de declarar que, “No hay ninguna crisis, lo que está sucediendo es que se está haciendo un reajuste en el gabinete como siempre suele hacerse…la hoja de ruta sigue en pie…El ministro de Economía, Luis Miguel Castilla, y la ministra de la flamante cartera de Desarrollo e Inclusión Social, Carolina Trivelli, siguen en sus carteras…”, manifestando que seguirá con la política de concertación nacional, pero con otro estilo.

De no imponerse el Estado de Emergencia, implicará una derrota importante para el gabinete ministerial.

De una u otra manera, este giro pragmático (de características bonapartistas), es peligroso. De no haber concesiones importantes a las masas (que ahora pasa por suspender el proyecto Conga), que puedan sentir (rebaja del gas, eliminar las services, nacionalizar la DOE RUN, trabajo, pan y leche en casa), todo puede explotar y éste gabinete durar menos que el anterior. De imponerse Valdés, va a tener que renegociar los contratos con Telefónica y presionar a las mineras para que suelten el dinero necesario para financiar los programas sociales que ya han comenzado a inaugurarse.

Fuente Diario Los Andes