13 diciembre 2011

Panamá: El revés de la trama

por Stella Calloni

El envío del general Manuel Antonio Noriega a Panamá por decisión del gobierno y la justicia de Francia, adonde fue enviado ilegalmente desde Estados Unidos, en abril de 2010 cumpliendo oscuros acuerdos bajo la mesa entre Washington y París, vuelve a poner en escena el revés de la trama.

A los 77 años y enfermo llegó detenido a su país, a sólo diez días de conmemorarse la trágica fecha de la invasión de Estados Unidos a Panamá que comenzó a última hora del 19 y en la madrugada del 20 de diciembre de 1989 y, que dejó entre cinco y siete mil muertos y desaparecidos.

Panamá tenía entonces dos millones de habitantes, que fueron víctimas de una invasión que partió del propio territorio cuando aún estaba el Comando Sur estadounidense en la Zona del Canal con la serie de bases militares, pensadas para el control de América Latina. Esas tropa s, aviones y helicópteros sólo debían cruzar una avenida y lo hicieron bombardeando una ciudad de unos 600 mil habitantes,

Se destruyeron barrios enteros con pérdidas humanas y materiales millonarias y fueron también desarticuladas las incipientes Fuerzas de Defensa que estaban siendo preparadas para cuidar el Canal cuando se fueran las tropas de Estados Unidos, que buscaba excusas para quedarse.

Nada de todo esto se dirá, ni se contará la historia real de ese país olvidado, cuyo pueblo tuvo jornadas heroicas de lucha anticolonial y al que América Latina, bajo el influjo de una temible desinformación dejó sólo en el momento de la invasión, salvo honrosas excepciones.

No es coincidencia el traslado de Noriega en este momento donde el gobierno de Ricardo Martinelli intenta crear una nueva cortina de humo, para encubrir los nuevos pasos de entrega de soberanía a favor de Washington. .

Noriega llega en momentos en que José Raúl Mulino, ministro de Seguridad del gobierno del empresario derechista Martinelli, acaba de anunciar que Estados Unidos, y Panamá instalarán una academia militar de estudio y entrenamiento “en patrullajes de frontera” (PL, 6-12-11).