18 diciembre 2011

Nicaragua en la mira

El 20 de marzo de 1929, en plena batalla contra las tropas estadounidenses de ocupación de su país, Nicaragua, el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN), con la firma del “general de Hombres Libres”, Augusto Calderón Sandino, emitía una proclama titulada “Plan para la Realización del Supremo Sueño de Bolívar”. En ella se expresaba la idea de Sandino de constituir una Alianza de las 21 repúblicas indolatinoamericanas, paso previo a una Confederación, que tuviera como objetivo la independencia de Nuestra América de los EE.UU. y cualquier otra potencia extranjera.

por Jorge Luis Ubertalli / Rebelión

En este Plan, de 44 artículos y una Conclusión, se prescribían, entre otras, acciones para:

- Acabar con la Doctrina Monroe

- Conformar una nacionalidad latinoamericana

- Formar un ejército continental de 5.000 efectivos como base

- Crear una Corte de Justicia Latinoamericana que tuviera jurisdicción y competencia sobre los diferendos suscitados o a suscitarse entre los países de la Alianza

- Auspiciar la adquisición de derechos, mediante el financiamiento de banqueros latinoamericanos, sobre el Canal de Panamá, en manos de los EE.UU.

- Proponer el desmantelamiento de cualquier base estadounidense o de otras potencias que se hallasen asentadas en el territorio latinoamericano e impedir asentamientos futuros

- Considerar la Alianza Latinoamericana como única institución autorizada para erigir una base militar en el Golfo de Fonseca y poseer el paquete accionario mayoritario en relación con la futura construcción de un Canal Interoceánico en Nicaragua. 


La primera reunión de la Alianza, que debía llevarse a cabo al siguiente año en Buenos Aires, no llegó a concretarse. Sandino fue traicionado y asesinado en 1934, junto a dos de sus generales, por el cipayo Anastasio Somoza García. Pero su sueño no murió. La integración indolatinoamericana plasmada hoy en el ALBA, la UNASUR y la reciente creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) alumbran aquel camino trazado por Sandino.

Sin embargo la Nicaragua de hoy, como la de ayer, libre en la Revolución Popular Sandinista, se halla amenazada por los mismos filbusteros del Norte de América y sus siempre listos compinches de la región. La opción militar, fundamental en la estrategia yanqui para con el mundo -caso Afganistán, Irak, Libia y en perspectiva Irán y Siria, entre otros- tiene su expresión en América Central a través del arribo a las administraciones del área de gobernantes que remedan un pasado dictatorial, agresivo, genocida, armamentístico y pro estadounidense.