06 junio 2010

Ex jefe de la side Miguel Ángel Toma, es el flamante asesor de imagen de Mauricio Macri

Durante la tarde del miércoles, el periodista estrella del diario Clarín, Daniel Santoro, escribía la nota Espía porteño: llamada clave de un supuesto agente de la Side, en la cual identificaba como Hugo David Álvarez –o Altamirano, al autor de la comunicación telefónica efectuada el 22 de septiembre pasado a la casa de Sergio Burstein.

Por: Ricardo Ragendorfer y Walter Goobar
rragendorfer@miradasalsur.com

Durante la tarde del miércoles, el periodista estrella del diario Clarín, Daniel Santoro, escribía la nota Espía porteño: llamada clave de un supuesto agente de la Side, en la cual identificaba como Hugo David Álvarez –o Altamirano, su apellido de fantasía en el organismo de la calle 25 de Mayo– al autor de la comunicación telefónica efectuada el 22 de septiembre pasado a la casa de Sergio Burstein, para alertarlo de que el ex jefe de la Policía Metropolitana, Jorge Fino Palacios, había intervenido de manera ilegal uno de sus celulares.

Consciente del impacto que provocaría su primicia exclusiva, Santoro no dejó de puntualizar con énfasis que la misma fue fruto de una investigación propia, basada en “dos altas fuentes del sector policial”.

Sin embargo, en ese preciso momento –es decir, unas 12 horas antes de que el artículo estuviera impreso– esa gran revelación ya era un secreto a voces, al punto de que varios sitios de internet –entre ellos, Informe Reservado– dieron cuenta de eso, mencionando incluso el nombre del redactor. Y el jueves, en paralelo a la salida de Clarín con la nota de Santoro, el diario La Nación publicaba –en una columna sin firma– el mismo dato, pero atribuido a “dos fuentes de la administración macrista”, además de señalar que Mauricio Macri y Guillermo Montenegro “informaron ayer (por el miércoles) del tema a varios funcionarios del Gobierno porteño”.

Ante tal situación, sin que se le mueva un solo músculo del rostro, el empleado de Clarín únicamente atinó a publicar un recuadro intitulado ¿Escuchas a periodistas?, donde desliza –en tercera persona– haber sido espiado, y a continuación diría de sí mismo: “No es la primera vez que Santoro sufre este tipo de mensajes”. Lo cierto es que con el correr de las horas comenzaron a trascender algunos detalles de esta verdadera comedia de enredos.

Como que el rol de Santoro en el asunto habría sido en realidad fruto de una operación urdida en las entrañas del macrismo. Y con un orquestador de lujo: nada menos que Miguel Ángel Toma.

Leer más / Ocultar