09 junio 2010

Diego metió dos goles desde fuera del area y fumo los habanos que le envia Fidel.

Diego Maradona se robó toda la atención en los escasos quince minutos que pudieron verse de la práctica del seleccionado argentino, marcando dos goles desde fuera del área, que muestran que su pierna izquierda mantiene el talento de siempre. Se fue satisfecho fumando un habano que le envió Fidel Castro.
El show llegó cuando Maradona, en forma consecutiva, marcó dos goles como en su mejor época, “clavando” dos zurdazos al ángulo, que primero Romero y luego Andújar sólo pudieron mirar.

Los goles de Maradona provocaron el aplauso de los periodistas, que en gran número colmaron una de las tribunas de la cancha de entrenamiento.

Con la tranquilidad de una buena jornada, porque los que vieron las prácticas de titulares y suplentes aseguran que estuvieron a la altura de las circunstancias, Maradona se prendió un habano y se fue caminando hacia el vestuario.